Esta guía es para empresas donde marketing consigue contactos, ventas los atiende y, entre medias, se pierden solicitudes. Un contacto así se llama lead. Coordinar marketing y ventas sin depender de reuniones interminables consiste en decidir por escrito lo que hoy se discute de palabra.
Qué es la alineación de marketing y ventas, y por qué pedirla no basta
La alineación de marketing y ventas es la situación en que los dos equipos persiguen a los mismos clientes con las mismas definiciones y se pasan la información sin pérdidas. Pedirla no basta, porque no dice qué hacer distinto.
Lo que funciona es diseñar el relevo: qué pasa de un equipo a otro, cuándo y quién responde de ello. Suele ser una solicitud de presupuesto, una señal de interés o una cuenta (una empresa concreta a la que vender).
El acuerdo entre marketing y ventas, en siete decisiones
En una página y dentro del CRM, el programa donde se registran los contactos y su seguimiento, el acuerdo fija estas decisiones:
| Decisión | Qué queda escrito | Quién lo decide |
|---|---|---|
| Aceptación | Cuándo se atiende una solicitud y qué descartes valen | Los dos equipos |
| Datos | Campos mínimos, origen y lo que se informó al contacto | Marketing y privacidad |
| Enrutado | Quién recibe cada tipo de solicitud y quién lo suple | Ventas |
| Plazo | Cuándo se revisa y qué pasa si el responsable no puede | Ventas, según su capacidad |
| Estado | Los nombres de los estados y quién cambia cada uno | Los dos equipos |
| Retorno | Qué devuelve ventas a marketing y cada cuánto | Ventas, a petición de marketing |
| Gobierno | Quién cambia formularios, reglas y automatizaciones | El responsable del CRM |
Desliza a la izquierda: siete fichas, una por fila →
Cada palabra del acuerdo tiene que significar lo mismo para los dos equipos. Los estados de un contacto, como el MQL (el que marketing da por bueno) y el SQL (el que acepta ventas), se definen en la calidad del lead y sus estados.
El relevo de marketing a ventas: qué viaja, a quién y en qué plazo
El relevo es el paso de una solicitud de marketing a ventas. Con ella viajan la necesidad en palabras del cliente, la empresa, la zona, el origen y lo que se le informó sobre sus datos. La recibe quien diga la regla de enrutado, o su suplente, y se revisa dentro del plazo pactado.
El origen solo es fiable si las campañas se etiquetan siempre igual con parámetros UTM, etiquetas que, añadidas a un enlace, dicen de qué campaña viene la visita: lo explica cómo gobernar los parámetros UTM.
Si las solicitudes no llegan completas, el fallo está antes del relevo, en los errores de formulario que impiden gestionar una solicitud.
El retorno: lo que ventas devuelve a marketing
El retorno es lo que ventas registra en cada solicitud: si la aceptó, por qué la descartó y hasta dónde llegó. Marketing lo recibe sumado por campaña y origen.
Separa tres conversaciones que suelen mezclarse: la de demanda (qué problemas trae el mercado), la de calidad (si la empresa puede y quiere atender la solicitud) y la de resultado (qué pasó después). Una campaña puede atraer al público previsto y, aun así, demostrar que la oferta o la capacidad no encajan. Esa capacidad pesa al decidir cuánto invertir en marketing.
Registra el motivo de descarte con opciones cerradas y una nota libre opcional: con «no interesado» para todo, nadie aprende nada. Compara campañas por el coste de cada solicitud válida, como explica cómo calcular e interpretar el coste por lead.
Reuniones de marketing y ventas: dos revisiones cortas con decisiones
Para no depender de reuniones interminables, separa dos revisiones con orden del día fijo. La operativa, breve y frecuente, mira solo incidencias: solicitudes sin propietario, campos vacíos, duplicados y retrasos. La de aprendizaje busca patrones por necesidad, página o campaña y decide qué cambia en el acuerdo. Para empezar, la primera puede ser semanal y la segunda, mensual.
Las dos miran los mismos indicadores del CRM: solicitudes válidas por origen, qué parte acepta ventas, tiempo hasta el primer contacto y cuántas llegan a oportunidad, una venta posible con propuesta en marcha. Cada indicador lleva su ficha, como en cómo elegir indicadores de marketing; si la venta tarda meses, mide por etapas, como en marketing industrial para ciclos de venta largos.
Cada revisión termina con una lista de decisiones que dice quién ejecuta cada una y cuándo se revisa. Guárdalas en un registro de decisiones como el de la guía de reporting de marketing.
Datos personales: qué pide la ley al pasar contactos entre equipos y al CRM
Los datos de contacto que pasan de marketing a ventas son datos personales aunque la persona escriba por su empresa: el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) llama así a toda información sobre un individuo identificado o identificable (artículo 4.1). Tu empresa es la responsable de los datos de contacto que recibe, porque decide para qué y cómo se usan (artículo 4.7).
Al recibir la solicitud
Al recoger los datos se informa, entre otras cosas, de quién es el responsable, para qué se usarán y con qué base legal, a quién se pasan, cuánto tiempo se guardan o con qué criterio y qué derechos tiene la persona (artículo 13 del RGPD). La LOPDGDD, la ley española que completa el RGPD, permite dar lo básico junto al formulario (quién es el responsable, para qué y cómo ejercer los derechos) y enlazar el resto (artículo 11).
Pide solo los datos necesarios para responder. Así lo exige el artículo 5.1.c. Si la persona pide el presupuesto para sí, responderle se apoya en las medidas previas a un contrato (artículo 6.1.b). Si escribe por su empresa, la LOPDGDD presume el interés legítimo, una base que no exige consentimiento, si solo usas sus datos de contacto profesional para tratar con esa empresa (artículo 19).
Al pasarla a ventas y al CRM
Por defecto, cada fin usa solo los datos necesarios, también en cuanto a quién puede verlos (artículo 25.2), y quien los maneja sigue las instrucciones de la empresa (artículo 32.4). El proveedor del CRM trata los datos por cuenta de tu empresa, así que es un encargado del tratamiento (artículo 4.8). Elige uno con garantías suficientes y firma un contrato en el que solo siga tus instrucciones documentadas (artículo 28), como explica cómo elegir un CRM para una pyme.
Al devolverla a marketing para enviar novedades
Escribir con novedades a quien pidió presupuesto es otro fin. Antes de usar los datos de alguien para un fin nuevo, se le informa. Lo pide el artículo 13.3 y, si no da su consentimiento, se comprueba que ese fin es compatible con el primero (artículo 6.4). Por correo electrónico, SMS o mensajería, la ley de comercio electrónico (LSSI) separa dos casos.
- Si nunca ha sido cliente, hace falta que lo haya pedido o autorizado expresamente (artículo 21.1). Ese consentimiento es libre, específico, informado e inequívoco: una casilla ya marcada no vale, y retirarlo es tan fácil como darlo (artículos 4.11 y 7.3 y considerando 32 del RGPD).
- Si ya fue cliente, se le puede escribir sobre productos o servicios propios parecidos a los que contrató, con datos obtenidos lícitamente y ofreciéndole oponerse al recogerlos y en cada envío (artículo 21.2). Pedir un presupuesto no es contratar.
En los dos casos, cada envío se identifica como publicidad y dice quién lo manda (artículo 20.1); si es un correo, lleva una dirección válida para retirar el permiso en cualquier momento o para oponerse (artículos 22.1 y 21.2). Si alguien se opone, sus datos dejan de usarse para publicidad (artículo 21.3 del RGPD).
Antes de la campaña, salvo con quien te dio su consentimiento, consulta las listas de exclusión publicitaria para excluir a quien se haya inscrito (artículo 23.4 de la LOPDGDD). La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) enlaza dos: la Lista Robinson y la Lista Stop Publicidad. Incumplir el artículo 21 de la LSSI se multa con hasta 30.000 euros, o con 30.001 a 150.000 euros si el envío es masivo, o insistente o sistemático; las impone la AEPD (artículos 38, 39 y 43).
Al cerrar la solicitud
Fija cuánto tiempo guardas una solicitud descartada o cerrada. Los datos no se conservan más tiempo del necesario (artículo 5.1.e). Este resumen no sustituye a una asesoría legal.
Ejemplo inventado: una ingeniería con tres tipos de solicitud
Una ingeniería inventada, con cifras inventadas, recibe en la misma bandeja peticiones de proyectos, currículos y consultas de soporte, y marketing cuenta las 60 del mes como contactos.
Con el acuerdo, el formulario separa los tres tipos. Solo 18 son de proyectos; los 25 currículos van a personal y las 17 consultas, a posventa. Ventas acepta 11 y descarta 7 con su motivo: 4 están fuera de su zona y 3 piden un servicio que la empresa no presta.
En el ejemplo, los motivos de descarte llevan a revisar la zona de las campañas y la página del servicio que no se presta. No se da por hecho que la venta mejore.
Lista de comprobación del acuerdo entre marketing y ventas
Antes de dar por bueno el acuerdo, reúne quién atiende cada tipo de solicitud y una muestra de registros sin datos personales. Después, repasa estos 8 puntos.
Marca lo que ya está y llévate la lista a tu equipo.
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Cuándo no basta el acuerdo entre marketing y ventas
El acuerdo ordena el relevo, pero no fija la estrategia comercial ni resuelve un desacuerdo sobre a quién vender.
Si las reglas no están pactadas, automatizarlas acelera los errores; si no entran solicitudes, el problema es la captación.
Tampoco autoriza a copiar datos personales a otras herramientas sin revisarlo.
Preguntas frecuentes sobre la alineación de marketing y ventas
¿Qué es el smarketing?
Es una palabra inglesa que junta sales (ventas) y marketing: nombra la alineación de los dos equipos. No es un método aparte: la hacen real el acuerdo escrito y unas revisiones que acaban en decisiones.
¿Es lo mismo que un SLA entre marketing y ventas?
Se parece. Un SLA, o acuerdo de nivel de servicio, fija compromisos medibles, como el plazo para revisar cada solicitud. El acuerdo de esta guía los incluye y añade los datos, el retorno y quién cambia las reglas.
¿Quién lleva el acuerdo en una empresa pequeña?
Si marketing y ventas son una o dos personas, o la dirección, el acuerdo sirve aunque ocupe media página: obliga a escribir qué solicitudes se atienden, en qué plazo y qué se aprende de las descartadas.
Siguiente paso
Empieza por un solo tipo de solicitud, el que más pesa en tus ventas, y escribe sus siete decisiones en una página.
Anota durante unas semanas dónde se rompe el relevo y lleva esas notas a la primera revisión de aprendizaje.
Si prefieres prepararlo con nosotros, en organizar el marketing de una empresa verás cómo trabajamos para coordinar marketing y ventas.
Fuentes
Las páginas se consultaron el 5 de octubre de 2026.
- Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), Reglamento (UE) 2016/679: texto publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea, en el BOE; artículos 4, 5, 6, 7, 13, 21, 25, 28 y 32, y considerando 32.
- Ley Orgánica 3/2018, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (LOPDGDD): texto consolidado en el BOE; artículos 11, 19 y 23.
- Ley 34/2002, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico (LSSI): texto consolidado en el BOE; artículos 20, 21, 22, 38, 39 y 43.
- Agencia Española de Protección de Datos: publicidad no deseada, con los enlaces a la Lista Robinson y a la Lista Stop Publicidad.
Historial de actualizaciones
Publicado el 8 de octubre de 2026.
Es la primera versión de esta guía.
Qué cubre: qué es la alineación de marketing y ventas, el acuerdo de siete decisiones, el relevo, el retorno, las reuniones y sus indicadores, lo que pide la ley con los datos personales, un ejemplo inventado, una lista de comprobación, cuándo no basta y preguntas frecuentes.
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